Goicoechea-Brenes Santo Domingo, final de Liga Femenina Superior de Baloncesto

¡Se acabó! UCR fuera de la final con humillante derrota

Goicoechea eliminó a la Universidad de Costa Rica en las semifinales de baloncesto femenino y clasificó a la final ante Brenes Santo Domingo.

En el tercer y último partido de la serie semifinal de la Liga Femenina de Baloncesto Superior, Goicoechea logró el tiquete a la semifinal tras hacer valer su localía ante la Universidad de Costa Rica y despedirla con una paliza de 75-53 en el Gimnasio Municipal Marco Granados, que le sirvió para dejarse la serie con un total de dos triunfos a uno.

No todo fue malo para las universitarias, ya que a diferencia del sábado, esta vez sí le entraron más tiros a las universitarias, e incluso, en los primeros tres minutos y medio ganaban con cuatro triples. Pero, al igual que en ese juego, cuando Goicoechea apretó el acelerador, no hubo quién las pudiera detener.

Pese a que ambas llegaron con ausencias claves y un cambio abrupto de ritmo que las hizo pasar de no jugar por un mes a disputar tres juegos en cinco días, a las guadalupanas no les hizo tanta falta Marianne Villalobos como a las universitarias Sofía Jiménez y Paula Mora. Jiménez, sancionada por su expulsión el juego anterior, Mora, en su peor rendimiento después del esguince y que sólo fue capaz de aportar dos puntos a la causa celeste. Tanto que apenas Pablo Martínez alineó a Monserrat del mismo apellido, Paula nunca más volvió a jugar. Ante esto, le tocó asumir el rol ofensivo a jugadoras como Rebeca Retana, Marianne Ulrich, Shannon Mora, Valeria Granados y Meilyn Herrera, sin embargo, todas aparecieron a cuentagotas, incluso, la mayor anotadora, Ulrich, apenas aportó nueve unidades.

Mientras que para las guadalupanas la ausencia de Villalobos por lesión sirvió para el lucimiento de otras compañeras como Mariana Bastos, Olivia Champion, Karen Acosta, Laura Vásquez y Valeria Miranda, quienes aportaron varios puntos en la pintura, fuera de ella y en la línea de tiros libres también. Incluso Bastos fue la máxima anotadora del juego, con 15 puntos, seguida por Betancourt con 14 y Alvarado, con 12.

Como se mencionó, las guadalupanas tuvieron que venir de atrás en el primer cuarto, pero apenas Champion expandió la ventaja a 4 puntos apenas en el octavo minuto de juego, ya la ventaja guadalupana no corrió peligro en lo sucesivo. Al final, luego de que las universitarias empezaran con una ventaja de 0-6, el cuarto terminó 20-15 para las locales.

En el período siguiente, las guadalupanas empezaron a hacer fiesta con varios puntos de todas las distancias y con una cátedra de cómo ejecutar tiros libres ante una escuadra universitaria a la que el cronómetro parado no le ayudó, y que cuando intentaba reaccionar, siempre recibió la respuesta local, al punto de que ya la brecha se expandiría a 12 puntos para un 40-28 al finalizar los primeros 20 minutos.

La tarea de remontar 12 puntos en los últimos 20 minutos se antojaba titánica para el equipo universitario, y efectivamente fue así. El tercer cuarto fue testigo del recital ofensivo de Bastos, una jugadora pequeña de estatura física pero grande para la ejecución de tiros de tres y dos puntos, al punto de aportar 10 unidades solo en ese período. De este modo, lejos de bajar la diferencia, esta aumentó y el tanteador marcaría 64-43 a falta de 10 minutos.

Ya el último cuarto era de completo y absoluto trámite, donde la afición guadalupana solo esperaba el final del juego para celebrar y donde las rotaciones de Pablo Martínez no mostraban diferencia alguna: podía sacar y meter equipos completos, que con ninguno iba a conseguir nada. Incluso, hubo un momento en que las guadalupanas llegaron a dejar la diferencia en 30 puntos a falta de 5 minutos y 25 segundos, pero al final, una mezcla de decoro universitario y concesión local dejó la diferencia en 22 puntos, con un 75-53 que de todos modos les sirvió para cobrarse la semifinal del año anterior, cuando fueron las universitarias las que dejaron afuera a las guadalupanas.

Para el entrenador universitario Pablo Martínez, el tener que jugar tres juegos en cinco días afectó a su equipo, ya que lo agarró en una curva de rendimiento baja. Sin embargo, advirtió: “Goicoechea estaba igual que nosotros (luego de un mes sin jugar, tres partidos seguidos) y el sábado y hoy hicieron su trabajo mucho mejor, así que eso no es excusa”. Consultado sobre la preparación para el torneo de Clausura, Martínez aseguró que esta se enfocará en mejorar la efectividad y la defensa en aras de cometer menos errores y mejorar el desempeño.

Una de sus jugadoras, Yamilah Solano, aseguró que la causa de la pérdida fue la comisión de varios errores que le facilitaron la labor a las guadalupanas. “El equipo en realidad dio todo su esfuerzo, las ganas, la dedicación y eso no se puede negar, cometimos muchos errores y le dimos la oportunidad a Goico que nos sacara la ventaja y Goico anduvo muy bien”. Consultada sobre la preparación del equipo para el torneo de Clausura, Solano asegura que debe haber realimentación sobre los errores cometidos y entrenamiento duro.

Por su parte, la capitana guadalupana, Alvarado, considera que la concentración y el conocimiento pleno de lo que había que hacer fue una clave para lograr el pase a las semifinales.

“Hicimos muchos cambios en la defensa, Goico estuvo concentrado en todos esos cambios: entrar, cuales eran los puntos débiles que debíamos atacar, dónde debíamos atacarlos y cómo debíamos reforzarnos. Gracias a Dios en los últimos dos partidos hicimos muy buenos ajustes y este es el fruto. Todas entraron concentradas y aportaron lo que tenían que aportar  y Goico se vio como se tenía que ver”, explicó.

Alvarado agregó que luego del triunfo tendrán dos días para prepararse ante Brenes Santo Domingo, pero que conocen que son un oponente fuerte, joven y que deberán prepararse para contrarrestar sus fortalezas y debilidades.

Mientras que la entrenadora guadalupana, Jessica Palavicini, hizo un análisis de sus próximas rivales. “Al igual que en la semifinal un equipo con mucha sangre joven…mucha banca y mucha rotación, pero para eso van todos a ganar a una final”. Aunque Palavicini admitió que jugar tres partidos en cinco días pesa, la recuperación con ellas y su trabajo en casa personalizado, así como la experiencia de sus jugadoras les permitió salir airosas en la serie.

Quinteto abridor Goicoechea: Silvia Betancourt, Valeria Ruiz, Gabriela Alvarado, Michelle Mayorga y Karen Acosta. También jugaron Jeirlaine Paniagua, Valeria Miranda, Yannela Esquivel, Olivia Champion, Laura Vásquez y Mariana Bastos. DT: Jessica Palavicini.

Quinteto abridor UCR: Meilyn Herrera, Rebeca Retana, Valeria Granados, María José Chaves y Marianne Ulrich. También jugaron Paula Mora, Shannon Mora, Joselyn Sánchez, Ericka Duarte, Yamilah Solano y Monserrat Martínez. DT: Pablo Martínez.

Máximas anotadoras: Bastos (GOI) 15 puntos, Betancourt (GOI) 14, Alvarado (GOI) 12, Ulrich (UCR), 9 y Champion (GOI), 9.  Gimnasio Municipal Marco Granados de Goicoechea. Juego tres y final de semifinal de Liga Femenina Superior de Baloncesto. Goicoechea gana 2-1 y avanza a la final.

 

 

0 comments

Otros Artículos

El pasado 6 de junio se nos fue -físicamente- a los 92 años el Obispo Pagura, en su natal Rosario, en la Argentina

Dentro de los artículos pintorescos (aunque algo monótonos) que suele publicar La Nación S.A. apareció uno titulado “Conozcamos mejor a la OCDE”

Wilberth Gómez, vecino de Paraíso de Sixaola, nos cuenta el proceso que ha tenido que llevar para poder tener la titulación de la tierra