Warren Ulloa Argüello, el lenguatario mayor

El escritor Warren Ulloa Argüello también es gestor literario, ámbito en el que se consolida con resultados prolíficos.

El apellido de Warren Ulloa Argüello debería ser Literofilia. Warren Literofilia. Esa es su marca de gestor cultural, aunque se sabe que es escritor.

Cuando se coloca el sombrero de productor, su figura de casi dos metros de altura se mueve como pez en su elemento, forjando un capital literario que incluye el sitio web -relanzado a finales de febrero de este año-, y el programa de entrevistas sobre el acontecer del sector transmitido por Radio Nacional, ambos llamados Literofilia.

Esta oferta se ha ampliado con un ciclo de tertulias patrocinado por el Centro Cultural de España denominado “Lenguatarios en el Farolito”, que arrancó el martes 7 de marzo y que se extenderá hasta noviembre con nueve encuentros en los que se reflexionará sobre promoción literaria, literatura infantil y diversidad sexual a través de la literatura, entre otros tópicos.

Asimismo, con el apoyo del sello Da Capo de la Librería Internacional está terminando de realizar junto al productor audiovisual William Eduarte, la serie de videos “Al margen” para el canal en Youtube de Literofilia, dirigido a nuevos lectores adolescentes.

Además desarrolla una aplicación para que las personas puedan tener acceso al sitio web por medio de teléfonos móviles en cualquier parte del mundo.

Finalmente, Ulloa se hizo acreedor de una beca del Colegio de Costa Rica del Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ), mediante la cual publicará una antología impresa de las mejores entrevistas de Literofilia a escritores costarricenses, importantes para la literatura nacional pero que por distintas razones han sido relegados editorialmente. Algunos de estos autores son Quince Duncan, José León Sánchez, Rosibel Morera y Ana Antillón.

Este “lenguatario” desarrolla las distintas iniciativas con un equipo de colaboradores, apadrinados por un consejo editorial compuesto por Carlos Andrés Umaña, Alonso Chaves Benavides y María del Mar Obando Boza, con quienes se reúne para planificar y darle sostenibilidad al mix de formatos.

UNIVERSIDAD conversó con Warren para conocer cuál es su diagnóstico sobre el medio literario, así como para ahondar en las propuestas de gestión de Literofilia.

¿Cómo ves el medio literario?

-Le falta profesionalizarse, discusión y reflexión entre escritores, grupos editoriales, enfoques narrativos y poéticos. Es un medio muy entusiasta pero poco maduro. A nuestras editoriales tanto públicas como estatales les falta distribución. El escritor debe entender que el libro es un producto de consumo y mercantil  y como tal tiene que venderlo, si no nadie lo lee.

¿Sólo nos vemos el ombligo?

Somos muy endogámicos. Lo que yo haga como escritor importa, no importa lo demás. Cualquier libro que sale, el escritor ya cree que tiene la verdad de lo que puede ser la literatura costarricense, y la ambición de crear la gran novela o poemario costarricense.

Ya no hay “grandes literaturas”, como con el boom latinoamericano.

-En los ochentas estaba la gran foto del boom, y el que no salía ahí no existía, no existían las periferias. Con los grandes movimientos editoriales, con la gran cantidad de voces que vinieron después, salieron pequeñas editoriales como Periférica y Sexto piso, que están marcando tendencia y no solo las grandes como Alfaguara y Six Barral, que no son competencia sino que conviven. En esto ayuda mucho la digitalización de las editoriales y los encuentros como Centroamérica cuenta, el Festival de la Palabra y de Guadalajara que nos ponen a discutir y a leer.

¿Tenemos ese nivel de contacto con Suramérica?

-No hay contacto ni con Colombia que está más cerca que México. A mí me interesaría tener lazos con el medio literario colombiano, y con Argentina y Chile. En Suramérica no nos invitan a nada ni a los centroamericanos ni a los caribeños. Sí hay mercados abiertos y eso es parte de nuestra negociación. ¿Por qué no tenemos contacto con nuestros vecinos? Estamos totalmente aislados en Centroamérica,  somos tan pequeños y no hablamos, y es por eso que en Literofilia tenemos blogs de Honduras  -que es un país tan hermético-, de Guatemala con un mercado más grande y Puerto Rico. En estos días he buscado escritores en Nicaragua para hacer un blog de reseñas de su literatura.

¿Qué pasa con la distribución de los libros, es el talón de Aquiles?

-Es un asunto que se tiene que discutir, no sólo entre editores, sino la Cámara del Libro, el Ministerio de Cultura, escritores. La Internacional, que es la gran librería comercial y tiene varios puntos de venta, escoge libros por la demanda que tiene.  Ahora podemos ver opciones como Andante, Buhólica, Duluoz, Franz & Sarah, Da Capo que se metió en el ruedo porque se dio cuenta que hay un nicho de lectores que buscan más allá. ¿Qué hace la Cámara del Libro entre Feria y Feria? Absolutamente nada. También se puede meter en el saco a la Academia de la Lengua.

Y concentrado aun más en la Gran Área Metropolitana (GAM)…

-Eso es un asunto que vamos a abordar con el ciclo de Lenguatarios; la literatura que se escribe fuera de la GAM. Hablando con Shirley Campbell, ella decía que se resiente que no haya escritores jóvenes negros escribiendo o guanacastescos,  puntarenenses.

¿Tiene que ver con el poco estímulo para leer y escribir literatura, que no haya acceso a buenas bibliotecas y librerías en las regiones?

Debería haber una política de estado de crear bibliotecas en centros importantes como Pérez Zeledón, San Carlos, Liberia, Limón centro, Puntarenas. Yo soy escritor porque había una biblioteca cerca de mi casa en Belén. Por eso agradezco mucho proyectos como la “Carretica cuentera” de Alberto Barrantes Ceciliano, que llevó libros a niños a zonas empobrecidas. Yo no tengo la energía para hacer ese esfuerzo.

Pero desarrollar la aplicación de Literofilia va a permitir que gente que solo tiene teléfono móvil y no computadora pueda acceder el sitio.

-Eso que estás diciendo es muy importante porque la mayoría de la gente que ingresa a Literofilia, un 70 %, lo hace por medio de un teléfono. En las estadísticas que nos pasó el webmaster, San José tiene un 53% y Heredia un 48%; en un cuarto lugar aparece Guanacaste, con un 12 % y un 1 % Limón.

¿Qué pasa con la crítica literaria?

-Tenemos nuevos reseñistas en el sitio como Minerva Solano, María José López Prada, Lucía Chinchilla y Roberto Acuña, quienes comentaban que hay una visión patriarcal dentro de la academia en el sentido de que la mujer que estudia letras tiene que ser profesora de Español, no puede ser crítica porque es peligroso pensar.  La crítica literaria es vital porque genera que los libros no pasen desapercibidos. Nosotros tenemos un equipo en Literofilia: Juan Pablo Morales, Carlos Soto Bogantes, además de las personas que mencioné. Yo quiero llenar espacios poco a poco con Literofilia.



Hablar sobre literatura

Ciclo: Lenguatarios en el Farolito

Sesiones:

3 Abril: Promoción Literaria en Costa Rica.
8 mayo: Crítica literaria: Un oficio ingrato, pero alguien tiene que hacerlo.
12 junio: Literatura diversa: ¿Importa la sexualidad en la literatura?
10 julio: ¿Por qué los cineastas costarricenses no adaptan literatura nacional?
14 agosto: Novela histórica en Costa Rica.
11 setiembre. Literatura infantil: ¿Una moda editorial o una necesidad literaria?
9 octubre:  Literatura regional: Escribiendo más allá de la endogamia vallecentralina.
13 noviembre: Hablemos de derechos de autor en Costa Rica.

Dónde: El Farolito del Centro Cultural de España, Barrio Escalante.

Hora: 7 a 9 p.m.

Entrada gratuita



Debería haber una política de estado de crear bibliotecas en centros importantes como Pérez Zeledón, San Carlos, Liberia, Limón centro, Puntarenas.

Yo soy escritor porque había una biblioteca cerca de mi casa en Belén”.
Warren Ulloa Argüello



 

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